¿Son seguros los parches cicatrizantes para niños?

Es casi imposible para un niño curioso y activo evitar rasguños y cortes. Todo puede pasar en una etapa donde el juego y la exploración lo son todo: caídas, golpes, accidentes… cuando aparece un corte debemos pensar en la posterior cicatriz y en su etapa de recuperación. Los parches cicatrizantes para niños son un recurso muy eficaz para que la marca de una cicatriz se quede en el recuerdo.

También cuando se habla de parches cicatrizantes para niños existe la duda sobre su idoneidad para su uso en pieles jóvenes con respecto a su seguridad y eficacia.

Bien, vamos a tratar de ofrecer la máxima transparencia y rigor sobre este tema ofreciendo la mejor información sobre los parches reductores de cicatrices para niños.

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La piel en los niños: Características

Morfológicamente hablando, la piel de los niños es un poco diferente de la del adulto. En términos funcionales, la piel inmadura de los niños, particularmente en los bebés, es mucho más frágil. Por lo tanto, requiere un cuidado y seguimiento apropiado.

Algunas características a tener en cuenta de la piel en los niños son:

  • Las diferentes capas que constituyen la piel son más finas.
  • El pH de la piel del niño es poco menos de 7, mientras que en adultos es de 5,5. Esto puede afectar a la permeabilidad de la piel y hacerla más propensa a la irritación.
  • La producción de melanina sigue siendo muy baja. Por lo tanto, la piel de los niños es particularmente vulnerable a los rayos UV.
  • Finalmente, la flora bacteriana cutánea es mucho menor que la del adulto, lo que puede tener un impacto en el riesgo de infección.

Alrededor de los 2-3 años la piel comenzará a madurar. Se trata de una evolución gradual convirtiéndose la piel en una capa más protectora y completa.

Cicatrices en los niños

imagen niña con herida en rodilla - posibilidad de usar parche cicatrizante para niños
La vida de los niños está llena de accidentes

Las cicatrices de los niños son similares en muchos aspectos a las de los adultos, pero algunos tipos de cicatrices (como las quemaduras) pueden ser más graves en los niños.

Existe una buena posibilidad de que la mayoría de las cicatrices formadas en la infancia se desvanezcan con el tiempo, pero, dependiendo de su ubicación, gravedad y tipo de cicatriz pueden encogerse y expandirse a medida que el niño crece.

Como ya hemos comentado en más de una ocasión, las cicatrices son parte del proceso de curación de una herida.

Una de las grandes cualidades de la piel en los niños frente a una herida es su gran capacidad de recuperación y regeneración. Pero también es nombrada esta cualidad, como una desventaja en el momento del cierre de las heridas, pues la cicatrices pueden formarse más abultadas o arrugadas.

Este hecho aumenta formación de queloides (crecimiento exagerado del tejido cicatrizal) generando cicatrices de aspecto menos natural y visible.

Para minimizar los efectos de la cicatrización, los parches cicatrizantes para niños son un elemento fácil de usar, seguro y eficiente. Pero antes del uso de este tipo de apósitos es necesario cuidar de manera correcta la herida.

Cuidados de la herida: antes del uso de parches cicatrizantes para niños

El tipo de cicatriz que dibujará la piel de un niño, depende de varios factores. Entre ellos, los más importantes son: la gravedad de la herida y el cuidado de la misma.

En cuanto a la gravedad de la herida, no es lo mismo el proceso de regeneración y curación de una herida profunda o complicada que, por ejemplo, un corte superficial.

En cuanto a los cuidados de la herida, estos deben seguir una rutina óptima para estimular la mejor recuperación posible. Podemos destacar las siguientes tareas:

  • Lavar la herida con agua y jabón, siempre de manera suave sin rasgar la piel.
  • Secar muy bien la herida.
  • Dejar la herida al aire para una mejor cicatrización
  • Hidratar.

Cuando la herida esté perfectamente curada y cerrada sin ningún atisbo del tejido cicatrizante, estaremos frente a la cicatriz.

Ahora es la situación ideal para utilizar los parches cicatrizantes para niños con el objetivo de minimizar la visibilidad de la cicatriz.

Uso de los parches reductores de cicatrices para niños

Los parches cicatrizantes para niños son muy fáciles de usar y son totalmente seguros. En relación a la seguridad de estos apósitos es importante tener en cuenta un par de cuestiones vinculadas a la responsabilidad de un adulto:

  • Los parches cicatrizantes debe ser aplicados a heridas cerradas y totalmente curadas.
  • La supervisión de un adulto es vital. Un niño pequeño puede arrancar el parche e incluso ingerirlo. Por ello se recomienda utilizar los parches cicatrizantes para niños de 5 años en adelante, por su mayor comprensión sobre el uso de los mismos.

Estos apósitos cicatrizantes están formados por dos capas. La capa interna (la que cubrirá la piel) es una suave película adhesiva flexible sin productos o principios activos. La parte externa es una fina capa de poliuretano impermeable y de gran elasticidad.

Con la cicatriz limpia y seca aplicaremos el parche. Con un suave movimiento del dedo intentaremos dejar el parche bien ajustado sin arrugas. El resultado final será un apósito que actuará como una segunda piel.

Ante una posible reacción alérgica, piel rojiza o dolor se procederá la retirada del parche cicatrizante.

¿Cómo actúa el parche cicatrizante para niños?

El parche crea el contexto ideal para una mejor cicatrización al equilibrar la humedad y estimular el trabajo de regeneración de la piel.

Como se puede observar se trata de un tratamiento por contacto donde no se usan ningún tipo de elementos activos o farmacológicos.

En muchos casos, a las dos semanas es posible ver los primeros cambios en la cicatriz. Su uso debe ser diario, por lo menos 2 o 3 meses, para un resultado eficaz.

Los parches cicatrizantes para niños son una solución segura y eficaz para minimizar las marcas de las cicatrices. Importante volver a recalcar la importancia de la supervisión de un adulto como en cualquier aspecto del cuidado de un niño.

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1 respuesta

  1. Ariadna dice:

    Hola!!
    Nos han ido muy bien!!
    A mi hija le picó una medusa en la barriga, y tenía la cicatriz muy roja e inflamada… parecía que se le hacía queloide..
    Se los pusimos y muy rápido vimos el resultado, la rojez y la hinchazón se difumino mucho y lo tiene muy bien!
    Gracias!!

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